
NOSOTROS

Somos un criadero familiar.
Nuestros perros son parte de nuestra familia.
Somos una familia que vive desde hace casi 30 años en una parcela de 22 hectáreas en la zona cordillerana rural de Quilpué, a unos 50 kilómetros de la ciudad.
Tenemos muy pocos perros porque no son "animales de cría", sino que son nuestros perros.
Viven con nosotros, en casa y fuera de ella. Duermen en su propia cama en nuestra habitación (y se pasan a nuestra cama no pocas veces, creyendo que son pequeñitos y nadie se dará cuenta) y conviven con nosotros todo el tiempo. Los amamos.
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No solemos tener más de una camada por año, muy planificada.
Hemos criado todo tipo de campeones (nacionales e internacionales), encabezado el ranking nacional varios años y obtenido un Campeón Mundial. Estuvimos entre los primeros criadores de la raza en el país, fuimos los primeros en exportar nuestros cachorros a Estados Unidos y otros países, y recibimos la formación que nos entregó nuestro inolvidable maestro Eduardo Montoya.
Nuestros perros están ligados a nuestra propia historia, son parte de nosotros. Son para nosotros un orgullo y un honor. Soñamos perfección de líneas, elegancia, belleza... y hemos obtenido eso y mucho más. Nos sentimos agradecidos y bendecidos por poder ver cada día esas miradas, reír con esas ocurrencias, tener esa compañía cotidiana leal, gentil, sincera, llena de amor.
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También hay algunos "infiltrados": un quiltro rescatado (y a veces más de algún otro en estancia temporal), un labrador pensionista que se cree danés, varios gatos... Todos somos parte de esto.
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